| Consejos
expertos para pintar estuco Los
forros de ladrillos y madera, aluminio, vinilo y madera prensada
son de uso común en los muros exteriores. No obstante,
el estuco --; superficie de albañilería atractiva
y duradera --; prevalece en todo el sur y el suroeste de Estados
Unidos, así como en otras regiones del país.
El
uso del estuco (por lo general una parte de cemento, tres
partes de arena fina) se remonta a hace siglos. Y por buenos
motivos: el estuco es duradero y económico.
Pintar
o repintar el estuco implica ciertos procedimientos singulares,
según el Instituto para la Calidad de Pinturas de Rohn
and Haas. Quizá más que con cualquier otro substrato,
la preparación adecuada de la superficie es esencial
para una buena pintura.
La
superficie debe estar sana, sin mugre, polvo fino ni yeso
suelto, y lo suficientemente áspera como para garantizar
una buena adhesión del revestimiento. Entre las situaciones
especiales que se hallan al pintar el estuco, especialmente
si es nuevo o no está suficientemente curado, se encuentran:
-
humedad dentro del estuco que queda de la mezcla original
-
un elevado nivel de alcalinidad de la mezcla
Las
mejores formas de preparar el estuco para pintarlo son curarlo
y airearlo. Estos procesos naturales dejan que el estuco se
seque, reducen la alcalinidad superficial y agregan a la superficie
una aspereza ventajosa. Al
usar pinturas aceitosas, antes de pintar es obligatorio efectuar
unos pretratamientos químicos especiales - especialmente
si el estuco se ha curado durante menos de un año.
Sin
embargo, el estuco fresco se puede pintar a sólo
cuatro semanas con pintura de látex de suma calidad
de haberse aplicado que contenga un ligante del 100% de acrílico.
Se debe a que estas pinturas tienen propiedades resistentes
al álcalis que impiden que la pintura se desintegre.
Si
el estuco ya ha sido pintado, no olvide practicar las medidas
siguientes: quitar el polvo fino, la mugre y los demás
materiales sueltos, frotar la superficie con un cepillo de
cerdas y en seguida aplicar agua limpia con la manguera. Si
la superficie está sumamente sucia, limpiarla con un
cepillo de alambre o un chorro de arena liviano.
Si
en la superficie hay alguna eflorescencia (un material blanco,
encostrado y polvoriento), también hay que quitarla
--; de lo contrario estos depósitos salinos pronto
arruinarán el aspecto de la pintura. La eflorescencia
se puede quitar con chorro de arena o con cepillo de alambre
y raspado. De todas formas, antes de intentar pintar es importante
enjuagar bien el área con agua.
En
el estuco que ya se había pintado, podría haber
otros problemas: moho, por ejemplo. Se pueden quitar con una
solución de lejía y cloro doméstica.
Y también hay que aplicar agua limpia con la manguera.
Puesto
que el estuco es tan poroso y tiene una superficie desigual,
para lograr una cobertura más completa lo mejor es
aplicar la pintura con un rodillo de pelusa larga (3/4"-1")
de buena calidad. Al pintar se debe aplicar presión
adicional y mover el rodillo en distintas direcciones.
Si
se pinta estuco viejo en el que hay rajaduras, se debe usar
un revestimiento elastomérico que ayude a ocultar las
imperfecciones.
Si
desea obtener más consejos sobre pintar el estuco,
pregúntele al detallista de pintura, ferretería
o centro de decoración de hogares de su localidad.
BACK
TO TOP
|